Margarita Andreu  /  Textos
Margarita Andreu fotografía “l’Area Scarpa” en la Fondazione Querini Stampalia de Venecia Castellano
Chiara Bertola
Margarita Andreu ha formado su universo lingüístico a partir de elementos como la inmaterialidad, el vacío, los reflejos de la luz, y también, a partir de la geometrÍa de módulos constructivos: la rÍgidez de las estructuras arquitectónicas, el brillo del acero i el vidrio.
Un trabajo, el suyo, inicialmente instalativo, pero que, progresivamente, ha ido dejando entrar en la tridimensionalidad las imagenes fotográficas, reforzando dentro de esta búsqueda una fuerte relación con el espacio arquitectónico.

La dimensión conceptual de la búsqueda de Margarita Andreu se revela claramente en su último trabajo presentado en Girona, en la Fundació Espais d’Art Contemporàni, una instalación en la que intentaba transferir y redibujar el espacio de un lugar sobreponiéndolo a otro espacio. Se trataba de trasladar y repensar una arquitectura en el interior de otra dada, intentando hacer resaltar el concepto de “transferimiento”, debilitando la idea de hábito, a favor de una desestabilización. Desestabilizar el espacio. Hace pensar en lo que Paul Ricoeur llama “Hacer mudanza de los pensamientos”. Los pensamientos son como los muebles de una casa que en una mudanza necesariamente se deven mover y por esto mismo cambiar, habitando y adaptándose a otros espacios y medidas. Si, un poco esto es lo que quiere Andreu cuando “traslada” y redibuja las medidas de un espacio sobre aquéllas de otro. Crear, así, significa dar al espacio un cuerpo y una medida que permite después cortarlo, medirlo y recomponerlo; significa recorrer el espacio de una manera diferente, percibirlo a través de una experiencia visiva y escultórea.
De diferente manera del redibujar és fotografiar una arquitectura. A veces el resultado es de sorpresa, el mismo que se encuentra en las imágenes que toma Margarita Andreu en el espacio restaurado por Carlo Scarpa en la Fondazione Querini Stampalia.

Pero que relación existe entre la fotografia y la arquitectura? Desde el principio de su historia el papel de la fotografía respecto de la arquitectura ha sido siempre la de producir imágenes para documentar un objeto arquitectónico, para presentar los proyectos o para ilustrarlos en las páginas de las ediciones.
Sin embargo, en estos últimos años, muchos artistas han vuelto su mirada hacia la arquitectura haciendo resaltar, en el trabajo fotográfico, detalles, perspectivas, signos y aquéllas cualidades latentes, luces y reflejos que a veces hacen irreconocible el espacio del qual habían partido. La importancia de la fotografía para los artistas se afirmó sobretodo a partir del final de los años setenta. Pienso en Bernd y Hilla Becher, maestros en Alemania de una práctica “artística” la fotografía que abrió y movió definitivamente la atención del arte contemporánea hacia la posibilidad del lenguaje fotográfico. Sabemos como la mirada de un artista ha sido siempre capaz de retomar la arquitectura de una manera tal que aparezca, a veces, más compleja, frágil, cambiante o misteriosa.
Todo esto no nos extraña si pensamos que para un artista todos los valores y las cualidades atmosféricas, luminosas y cromáticas que varían sobre un objeto, han sido siempre fuente de infinitos descubrimientos que sacan a la luz otras nuevas y infinitas imágenes. Pero este particular interés no es nuevo en la história del arte: la vista de una arquitectura que cambia y se tiñe bajo el cambio de la luz a diferentes horas del dia, no había inmovilizado y desafiado a Monet delante de la catedral de Rouen? Lo que ha cambiado respecto a finales del siglo XIX es el medio lingüístico. Hoy se persigue con un lenguaje diferente el mismo desafío: a partir de un mismo objeto las imágenes crecen distintas y transfiguradas bajo la lente del objetivo. La capacidad que tiene el artista es la de saber ver más allá, o con más profundidad en el mundo que nos circunda, y es interesante subrallarlo incluso hacia un sujeto aparentemente frío y estático como el arquitectónico, del cual han nacido imágenes de “paisajes interiores” como por ejemplo los de Luisa Lambri. (1)

La apuesta de la fotografía es la de recuperar cada vez en el plano óptico, aquello del qual el ojo está privado a nivel físico. A través de la mediación del objetivo fotográfico, se ven las cosas que en realidad no siempre se aciertan a ver y és en este desafío, que algunas imágenes fotográficas han conseguido leer la arquitectura mejor que cualquier ojo.
Para confirmar todo esto es suficiente ver ahora las fotografías que Margarita Andreu ha “tomado” y ha elaborado del espacio scarpiano. Las imágenes de un lugar real y conocido, se han convertido en imágenes de un espacio geométrico y casi abstracto, y a veces no reconocible. En la serie dedicada a la Sala Luzzatto, por ejemplo, el objetivo ha llegado a traspasar las láminas de vidrio de las puertas que delimitan como dos pantallas los lados externos del Soportal central, dejando entrever más allá imágenes de una arquitectura indistinta y rota.
El reflejo de los espacios sobre la superfície de los vidrios ha permitido a la artista alinear en una única visión frontal y en sorprendente equilibrio espacios reales con “visiones” de espacios reflejados.
La luz – instrumento principal de la fotografía – ha hecho de las superfícies transparentes un punto de apoyo importante en la reflexión y en la desorientación del lugar. En las fotografías de Margarita Andreu todo se ha transformado en superfície y el dibujo geométrico – base de la composición scarpiana del espacio – emerge en estas imágenes con todo su ritmo, pulcritud, geometría y evidéncia de los detalles.
Es claro que estamos lejos de querer reproducir fielmente un espacio, un lugar. En cambio, estamos delante del dibujo de un espacio arquitectónico en forma de imágenes y de superfícies.
Andreu ha recompuesto en una nueva visión las geometrías del dibujo arquitectónico de refinado arquitecto: la exactitud, el ritmo, la medida, el orden. Aquel control geométrico de las partes y aquella relación magistral entre lo que Scarpa perseguia a través del dibujo, convertido por él en el principal instrumento de búsqueda de y portador de orden (2).
El trabajo de Andreu no sólo evidéncia este orden geométrico, sino que la relectura que hace tiene en cuenta aquellos inevitables y inealienables valores cromáticos y luminosos que caracterizan el espacio arquitectónico de Scarpa, incluso antes que Venecia. La artista tenia de su parte el instrumento fotográfico que le ha permitido revelar no sólo el orden sino el de descubrir partes y detalles escurridizos, ángulos i visiones inaprensibles, sobreposiciones inéditas y perspectivas de líneas nunca vistas.
Algunas veces su mirada ha superpuesto en las transparencias los elementos arquitectónicos. Los ha mirado de otra manera, en un nuevo dibujo compositivo, individualizando cada vez inéditas tramas entre los elementos.
Margarita Andreu ha recorrido y medido con los ojos el espacio, ha entendido que se trataba de una arquitectura para recorrer ”itinerante”, como ha observado Mazzariol (3), de los innumerables detalles de color y de luz proveniente de la riqueza y variedad de los materiales. Ha entendido que de esta arquitectura se podía tener una experiéncia sólo a través de una visión itinerante, pasando de episodio en episodio, de paricular a particualr. De un encuentro visivo a otro , porque como ha escrito ella misma es una relación que parte de la sensación del descubrimiento y de la sorpresa, del reconocimiento y de la apropiación... (4).

A Margarita Andreu le interesan las imágenes que no son evidentes inmediatamente, que piden una capacidad de “enfoque ” de trabajo de reconocimiento de los elementos, y de su recomposición en el lugar conocido. De esta manera se puede crear un espacio compartido entre fotografía y arquitectura.
El vocabulario scarpiano es concreto pero también es rico de matices a través de los diversos materiales: el travertino, el oro, los mosaicos, el marmorino rojo del techo, el vidrio de las puertas, el agua que te imaginas dentro del canal de desagüe interno. Y es justamente esta variedad de materiales la que, en las fotografias de Andreu, es capaz de disolver la aparente dureza de la arquitectura, la rigidez y uniformidad, por ejemplo, de las paredes interiores de travertino, focalizando la atención sobre el dibujo geométrico de las líneas de unión de algunos paneles o condensando los detalles constructivos dejándolos que se multipliquen en la reflexión.
De ésta manera, en algunas imágenes del interior y del exterior se confunden y aparecen unidas en un único espacio. En otras, la artista fotografía el exterior visto desde el interior de la sala Luzzatto y fija la atención sobre la verticalidad de los elementos: las líneas de las puertas, de los dinteles, de las columnas exteriores, y de las esquinas de los muros.
Margarita Andreu ha alineado todos los elementos en un primer plano hasta dibujar una única perspectiva y transformar la visión lineal de la arquitectura scarpiana, en una imagen densa y compacta. En otras fotografías todavía, la desorientación es fuerte cuando el prado del jardín, reflejado a través de la puerta de vidrio, resulta como el suelo de la sala del pórtico. Cuando entran en juego los reflejos, las imágenes se hacen inciertas, y las perspectivas se alargan o se multiplican. Es en este momento que se produce el umbral de la incredulidad hasta el punto en el que vemos un prado dentro de una sala.
El trabajo de Andreu en el área scarpiana se configura como un instrumento conceptual y analítico del espacio mismo, porque las razones del ver se han unido a las razones del construir, dando lugar también a lo maravilloso y a la poesía.

Notas
1.El argumento de la fotografía en relación con la arquitectura ha sido el tema de una bonita exposición Elogio alle ombre a cura de Nanni Baltzer, en el interior de Metamorph – IX Mostra Internazionale di Architettura, cfr. Catalogo, Elogio alle ombre, Venezia, 2004, p.82
2.Maura Manzelle. Il sapere materiale e costruttivo di Carlo Scarp...in Carlo Scarpa – L’opera e la sua conservazione - 1998/III2000. Skira. Milano 2002.p27
3.Giuseppe Mazzariol. Un opera di carlo Scarpa: il riordino di un antico palazzo veneziano in Lo spazio dell’arte... a cura di Chiara Bertola, Maura Mazza, Margherita Petranzan, Vicenza 1992, p.114
4.Margarita Andreu, correspondencia por e-mail con Chiara Bertola, septiembre 2004